'Piscina olímpica, cubierta a esconder'

Qué bonita ha quedado la nueva piscina de los Paseíllos Universitarios, junto al complejo deportivo. Nos lo enseñaron ayer la consejera de Fomento, la alcaldesa y el rector. Más de cinco millones de euros. Pronto podremos ir a remojarnos. Tendrá césped alrededor y esas cosas. Pero cuando uno accede al lugar en el Metro y sale de la Estación de Ferrocarril, lo primero que da la cantada es el remate de aluminio que le han añadido al tejado del edificio anexo. Se han cargado aún más las vistas de la ladera de Sierra Nevada, en parte la del Monasterio de San Jerónimo y por poco no tapan también la Catedral. Todo en materiales brillantes, como de papel albal, y blancos que molestan a la vista. Muy bonito el complejo, pero la cagamos con los remates finales exteriores.
Ya lo decía el arquitecto Frank Lloyd Wrigth: "Los médicos tapan sus errores con tierra, los abogados con papeles, los cocineros con salsas y los arquitectos con plantas". Al vivero a comprar unas decenas de cipreses.


















































