UNA SECCIÓN de JOAN CARLES MARCH

Jessi Framit, paciente con esclerosis múltiple en 'Habladurías': "Un diagnóstico no tiene por qué marcar el límite de lo que quieres conseguir"

Ciudadanía - Joan Carles March - Domingo, 14 de Junio de 2026
Un extraordinario 'Habladurías', en el que el experto en salud Pública Joan Carles March da voz a una mujer admirable que, dos décadas después de recibir el diagnóstico, ha logrado alcanzar algunas de las cumbres más emblemáticas de España, en un ejemplo de superación admirable. No te lo pierdas.
Jessi Framit conversa con Joan Carles March en este magnífico 'Habladurías'.
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Jessi Framit conversa con Joan Carles March en este magnífico 'Habladurías'.
  • Jessi Framit acaba de culminar el reto de ascender el Teide tras superar un importante brote y reivindica el deporte como herramienta para afrontar la enfermedad

La esclerosis múltiple llegó a la vida de Jessi Framit cuando apenas tenía 12 años. Un día dejó de poder caminar con normalidad y, tras varias pruebas médicas, recibió un diagnóstico que cambiaría su vida para siempre. Más de dos décadas después, aquella niña que se enfrentaba al miedo y a la incertidumbre ha logrado alcanzar algunas de las cumbres más emblemáticas de España, convirtiéndose en un ejemplo de superación, constancia y resiliencia.

“Lo más importante fue el compañerismo. Cuando uno estaba mal, los demás estaban ahí para apoyarlo. Aunque cada uno tenía una enfermedad diferente, nos entendíamos perfectamente”,

Jessi Framit participó en el proyecto “8 Cimas”, una iniciativa que reunió a personas con distintas patologías para ascender la montaña más alta de cada provincia andaluza. Una experiencia que marcó profundamente a sus participantes y que, para ella, supuso mucho más que un desafío deportivo.

“Lo más importante fue el compañerismo. Cuando uno estaba mal, los demás estaban ahí para apoyarlo. Aunque cada uno tenía una enfermedad diferente, nos entendíamos perfectamente”, recuerda.

Tras completar las ocho cimas andaluzas, Jessi decidió dar un paso más y afrontar uno de los mayores retos de montaña del país: ascender el Teide, la cima más alta de España. Lo hizo junto a su compañero Carlos, que también participó en el proyecto ocho cimas como apoyo sanitario, culminando así, un sueño que había nacido precisamente durante el proyecto andaluz.

Convivir con la incertidumbre

Durante la entrevista, Jessi Framit explica que una de las mayores dificultades de la esclerosis múltiple es la imprevisibilidad. “Lo más difícil es la incertidumbre. Puedes estar bien por la mañana y encontrarte mal por la tarde. Nunca sabes cuándo va a llegar un brote ni cómo te va a afectar”.

A lo largo de los últimos 21 años ha convivido con episodios de distinta intensidad. El más reciente llegó el pasado verano y supuso uno de los momentos más complejos de su trayectoria

A lo largo de los últimos 21 años ha convivido con episodios de distinta intensidad. El más reciente llegó el pasado verano y supuso uno de los momentos más complejos de su trayectoria.

“No podía mover bien una mano, necesitaba una muleta para caminar y sufría síntomas muy duros. Pero mi prioridad siempre fue recuperarme. Nunca dejé de intentarlo”, explica.

Lejos de abandonar sus objetivos, utilizó la recuperación como parte del camino hacia el Teide. Primero caminando con ayuda, después recuperando movilidad y, finalmente, retomando progresivamente el entrenamiento en montaña.

“Todo ese proceso fue realmente la subida al Teide. Cuando llegué allí sentí serenidad, porque el trabajo importante ya estaba hecho”.

El deporte como aliado

Si hay un elemento que atraviesa toda la historia de Jessi Framit es el deporte. Para ella, correr, caminar por la montaña o participar en carreras no es únicamente una afición, sino una herramienta fundamental para convivir con la enfermedad.

“El deporte es prioritario. Me hace sentir mejor física y mentalmente. Me ayuda a afrontar el día a día y las dificultades que puedan aparecer”

“El deporte es prioritario. Me hace sentir mejor física y mentalmente. Me ayuda a afrontar el día a día y las dificultades que puedan aparecer”.

Su relación con la montaña va más allá de lo deportivo. Encuentra paralelismos entre una ascensión y la propia esclerosis múltiple.

“Cuando subes una montaña que no conoces, no sabes exactamente qué te vas a encontrar. Te adaptas según avanzas. Con la enfermedad ocurre algo parecido”.

Varios momentos de la charla de Jessi Framit con Joan Carles March.

Una nueva forma de entender la vida

La enfermedad también ha transformado su manera de mirar el mundo. Jessi Framit reconoce que convivir con la posibilidad constante de un brote le ha enseñado a valorar mucho más cada pequeño avance.

La paciencia, asegura, ha sido una de las grandes lecciones que le ha dejado la enfermedad

“Aprendes a disfrutar más de los momentos buenos, pero también a valorar los malos cuando los superas. Recuperar algo que habías perdido, volver a caminar o volver a mover una mano te produce una satisfacción enorme”.

La paciencia, asegura, ha sido una de las grandes lecciones que le ha dejado la enfermedad.

“La enfermedad no tiene que ser tu techo”

Durante el proyecto “8 Cimas” surgió un lema que acompañó a todos los participantes: “Que la enfermedad no sea tu techo”. Una frase con la que Jessi se siente plenamente identificada.

“El hecho de tener una patología no tiene que limitarte a hacer lo que realmente quieres. Habrá dificultades, cambios y días malos, pero si algo te apasiona, merece la pena luchar por ello”

“El hecho de tener una patología no tiene que limitarte a hacer lo que realmente quieres. Habrá dificultades, cambios y días malos, pero si algo te apasiona, merece la pena luchar por ello”.

Ese mensaje es precisamente el que transmite a otras personas que conviven con la esclerosis múltiple o con cualquier otra enfermedad crónica.

“Con constancia, determinación y paciencia se puede avanzar muchísimo. Un diagnóstico no tiene por qué impedirte alcanzar tus metas”.

Mirando al futuro

Tras conquistar las ocho cimas andaluzas y alcanzar la cima del Teide, Jessi Framit reconoce que ya tiene nuevos desafíos en mente, aunque prefiere no desvelarlos todavía.

“Quiero seguir haciendo deporte, seguir subiendo montañas y participando en carreras. Tengo muchos proyectos en la cabeza, pero voy paso a paso”

“Quiero seguir haciendo deporte, seguir subiendo montañas y participando en carreras. Tengo muchos proyectos en la cabeza, pero voy paso a paso”.

Cuando le pregunto qué le diría a aquella niña de 12 años que acababa de recibir el diagnóstico de esclerosis múltiple, la respuesta llega cargada de emoción:

“Le diría que es normal tener miedo, pero que confíe. Que va a poder conseguir muchas más cosas de las que imagina”.

Su historia demuestra que, incluso cuando la incertidumbre acompaña cada paso, la determinación puede llevar mucho más lejos de lo que parecía posible.

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