Critican la improvisación y reclaman una solución en la aplicación de este concierto

Las familias del CAIT de San Rafael sienten "desamparo": "la incertidumbre es absoluta"

Ciudadanía - M.A. - Sábado, 14 de Marzo de 2026
Este sábado, en la Plaza del Carmen, se han vuelto a concentrar para denunciar que, a dos semanas de la fecha marcada para la reubicación, desconocen los criterios que se aplicarán y los niños y niñas que serán trasladados.
Detalle de la concentración este sábado en Granada.
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Detalle de la concentración este sábado en Granada.

Las familias del Centro de Atención Infantil Temprana de San Rafael han vuelto a concentrarse en la Plaza del Carmen de Granada para denunciar el inminente recorte de plazas en este servicio, todo un referente. La fecha marcada en rojo en el calendario es el 31 de marzo y, a día de hoy, las familias desconocen los criterios que se aplicarán y quiénes serán los niños y niñas que dejarán de ser atendidos en San Rafael.

"La incertidumbre es absoluta", como recoge el manifiesto que han leído durante la concentración a las puertas del Ayuntamiento de Granada, donde ya se movilizaron en víspera de los Reyes Magos. Las peticiones que entonaron entonces y que, simbólicamente plasmaron en las cartas que hicieron llegar al cartero real, siguen siendo las mismas. 

El concierto renovado por la Junta de Andalucía recorta plazas en el CAIT San Rafael y eso implica que los niños y niñas que son atendidos allí se distribuyan en otros centros. Ese cambio es un freno para unos pequeños tejen fuertes vínculos con sus terapeutas; provocará retrocesos. 

Detalle de la concentración celebrada este sábado. 

"Estamos hablando de niños. Niños que necesitan apoyo para caminar. Para hablar. Para aprender. Para desarrollarse"

"Estamos hablando de niños. Niños que necesitan apoyo para caminar. Para hablar. Para aprender. Para desarrollarse", advierten las familias en su manifiesto. Y eso es precisamente lo que lamentan que la Junta no haya tenido en cuenta en este proceso administrativo: a los menores, menores vulnerables. Las familias se preguntan: "¿Quién se va a hacer cargo de los retrocesos, de las secuelas y de los traumas que puede generar esta ruptura en nuestros hijos? Seguramente nadie fuera de nuestra familia, porque la impresión que tenemos demostrada con los actos de la administración es que en este concierto, la figura del menor nunca ha estado en el centro".

Son más de 600 familias afectadas y hasta ahora la Junta solo les ha transmitido que se va a estudiar caso a caso. Esta misma semana, en el Parlamento, así lo transmitió el consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias, Antonio Sanz, durante una de sus intervenciones parlamentarias. Pero en ningún caso se les ha garantizado la continuidad que reclaman para los niños y niñas que ya están recibiendo terapia en el CAIT San Rafael. Y la falta de información sobre cómo se hará la reorganización es la misma que cuando se concentraron en enero. 

Foto de la concentración.

Por ello, las familias que se han reunido en la concentración han expresado que sienten "desamparo". Con todo, han expresado su voluntad de "participar en la solución". 

"Las familias queremos más recursos para la atención temprana. Queremos más centros, por supuesto. Granada los necesita. Pero no a costa de lo que ya funciona. No se puede mejorar la atención temprana debilitando o desmontando un centro que lleva años dando buenos resultados"

"Las familias queremos más recursos para la atención temprana. Queremos más centros, por supuesto. Granada los necesita. Pero no a costa de lo que ya funciona. No se puede mejorar la atención temprana debilitando o desmontando un centro que lleva años dando buenos resultados. Lo que funciona debe mantenerse y reforzarse, nunca ponerse en riesgo. Cuando hablamos de infancia y de niños con discapacidad no se puede improvisar", avisan. 

Hacen hincapié en la necesidad de buscar una solución ahora, en este concierto, no de cara a próximas renovaciones. El problema lo tienen ahora los niños y niñas que, de buenas a primeras, tendrán que cambiar de centro y comenzar sus terapias con otros profesionales. 

También tienen muy presente a esos profesionales, quienes, como las familias, están ante un "abismo", porque perderán sus trabajos.

Por todo ello han vuelto a reclamar a la Junta de Andalucía que les escuche, recordando al Gobierno andaluz que la atención temprana "no es un lujo, es un derecho". "Somos familias corredoras de fondo. Ellos se quedan en San Rafael".

Lectura del manifiesto. 

La concentración ha estado respaldada por la parlamentaria del PSOE María Ángeles Prieto, el experto en salud pública Joan Carles March, que es secretario de Salud y Consumo del PSOE provincial, y el alcalde de Maracena, Carlos Porcel (PSOE), que ha acudido con otros integrantes de su gobierno, entre ellos los representantes de IU Antonio Segovia, Patricia Lara y Agustín Madueño, así como Amabel Adarve (Maracena Conecta). Junto a ellos, representantes de Adelante Andalucía, que esta semana ha llevado este problema al Parlamento. Entre ellos, Néstor Salvador o Paqui Ruiz. También ha habido representantes de Vox. 

Reproducimos a continuación, en su integridad, el manifiesto:

Buenos días.

Gracias a todas las familias que estáis aquí. Sabemos del esfuerzo que habéis hecho para venir.

Gracias también a los profesionales y a todas las personas que hoy nos acompañan en esta causa.

Hoy nos reunimos en esta plaza para defender algo que no debería ser intocable: el derecho de nuestros hijos a una atención temprana digna.

No hace mucho tiempo, el pasado 26 de diciembre, también estuvimos en esta plaza reivindicando exactamente lo mismo: Los derechos de nuestros hijos.

Ese día pedimos que se obrase un milagro.

Hoy es 14 de marzo y seguimos esperando ese milagro.

Quizás en estas semanas nos llevemos una sorpresa, pero la realidad es que el tiempo sigue pasando y las familias seguimos sin respuestas claras.

Mientras tanto, una fecha se acerca peligrosamente: el 31 de marzo.

Ese día puede ser el último en el que muchos niños puedan compartir una sesión con sus terapeutas.

Un adiós permanente a las personas que llevan años acompañándolos en su desarrollo.

Las más de 600 familias afectadas a día de hoy, solo sabemos lo que se les comunicó únicamente a 25 familias en una reunión de la Delegación de Salud: que se iba a llamar familia por familia, que se iba a estudiar cada caso de forma individualizada, con el fin de transmitir calma.

Solo quedan dos semanas para que se rompan los vínculos y, a día de hoy, no sabemos qué criterios se van a aplicar en la reubicación, qué niños serán trasladados ni bajo qué condiciones.

Vivimos en una incertidumbre absoluta.

También no podemos olvidarnos de otra gran incertidumbre: la de las especialistas que atienden a nuestros hijos.

Profesionales que el 16 de diciembre recibieron esta noticia como un auténtico jarro de agua fría.

Y aun así, desde ese mismo día, han seguido trabajando con nuestros niños con la misma dulzura, con el mismo respeto y con la misma profesionalidad de siempre.

Respetando los tiempos de nuestros hijos. Cuidando cada avance. Acompañando cada dificultad.

Pese al abismo que se está abriendo a sus pies. Son grandes profesionales que dedican su vida a ayudar a niños con necesidades especiales, con mucha formación y que tienen un vínculo, un canal de comunicación, ganado a pulso con tiempo, cariño y talento.

Para muchos de nuestros hijos, el CAIT, la sala y su terapueta son su lugar seguro. Su segunda casa.

Allí han encontrado apoyo, estabilidad y herramientas para poder desarrollarse y, que el día de mañana, sean adultos integrados en la sociedad, pero sobre todo, felices.

Y ahora ese vínculo tan importante se quiere romper de un día para otro.

Las familias nos preguntamos:

¿Quién se va a hacer cargo de los retrocesos, de las secuelas y de los traumas que puede generar esta ruptura en nuestros hijos?

Seguramente nadie fuera de nuestra familia, porque la impresión que tenemos demostrada con los actos de la administración es que en este concierto, la figura del menor nunca ha estado en el centro.

Parece que siempre ha primado lo administrativo sobre los derechos del niño, el mundo al revés.

Y aquí lo que debe prevalecer es el bienestar y la estabilidad de nuestros menores.

Bajo ningún concepto vamos a permitir que se vulneren los derechos de niños con necesidades especiales.

Niños entre los que hay un alto porcentaje con discapacidad y que están siendo atendidos en el CAIT San Rafael.

Estamos hablando del eslabón más vulnerable de nuestra sociedad. El que más necesita protección.

Y sin embargo, a día de hoy la sensación es de desamparo.

Sin embargo, las familias no hemos estado de brazos cruzados.

Mis compañeras, como representantes de las familias afectadas por la situación del CAIT de San Rafael, se han reunido de forma extraordinaria y urgente con las instituciones responsables este pasado jueves en el Parlamento de Andalucía.

Esa reunión solo se produjo porque las familias nos hemos unido para mover cielo y tierra ante una injusticia de esta magnitud.

Después de meses enviando escritos, llamando a todas las puertas posibles no hemos recibido una respuesta que nos tranquilice.

En esa reunión se nos volvió a decir lo mismo:

Que se estudiará caso por caso. Que confiemos en las instituciones.

Pero llevamos tres meses escuchando exactamente la misma respuesta.

Y el tiempo de nuestros hijos no se puede detener.

Como representantes de las familias queremos dejar algo muy claro:

Estamos dispuestas a participar en la solución.

Porque aún la hay.

Esto se puede cambiar ahora, no en el siguiente concierto administrativo.

Las familias queremos más recursos para la atención temprana.

Queremos más centros, por supuesto.

Granada los necesita.

Pero no a costa de lo que ya funciona.

No se puede mejorar la atención temprana debilitando o desmontando un centro que lleva años dando buenos resultados.

Lo que funciona debe mantenerse y reforzarse, nunca ponerse en riesgo.

Cuando hablamos de infancia y de niños con discapacidad no se puede improvisar.

Las decisiones tienen que estar preparadas, estudiadas y pensadas para evitar los daños colaterales que pueden provocar.

Porque aquí no estamos hablando de números.

Estamos hablando de niños.

Niños que necesitan apoyo para caminar. Para hablar. Para aprender. Para desarrollarse.

Y vuelvo a reiterar: Las familias del CAIT San Rafael hemos encontrado allí mucho más que un centro de atención temprana.

Hemos encontrado profesionales comprometidos, apoyo en momentos muy difíciles y una atención especializada que ha marcado una diferencia real en la vida de nuestros hijos.

La atención temprana no es un lujo.

Es un derecho.

Un derecho fundamental para niños y niñas que necesitan intervención especializada en los primeros años de vida.

Y por eso hoy esta plaza está llena de familias que solo piden una cosa: que se respete el derecho de nuestros hijos a recibir atención temprana.

Estamos aquí por nuestros hijos.

Somos familias corredoras de fondo.

Familias que cada día luchamos contra un sistema que muchas veces no está preparado para nuestros niños.

Pero cuando se trata de nuestros hijos nadie nos para.

Hoy levantamos la voz por ellos.

Porque la atención temprana cambia vidas.

Y porque nuestros hijos merecen lo mejor.

Porque cuando se protege la atención temprana no se protege solo un centro…Se protege el futuro de muchos niños.

Por nuestros hijos.

¡Ellos se quedan en San Rafael!