Artículo de Opinión

'Decisiones desde despachos, vidas en pausa: la Junta de Andalucía deja al CAIT de San Rafael al borde del colapso'

Ciudadanía - Joan Carles March - Miércoles, 18 de Marzo de 2026
Joan Carles March nos ofrece una interesante reflexión, que te recomendamos, sobre las decisiones que, como en el caso del CAIT San Rafael, se toman en los despachos.
Detalle de la concentración del pasado sábado en Granada.
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Detalle de la concentración del pasado sábado en Granada.

La humanización en la sanidad pública andaluza se ha convertido en un concepto de escaparate. En los folletos y jornadas, todo suena bonito: derechos infantiles, vínculo terapéutico, cuidado del profesional. En la práctica, basta acercarse a la situación actual del CAIT de San Rafael para ver otra realidad: caos, incertidumbre y decisiones que parecen tomadas desde despachos alejados de quienes realmente sostienen el sistema.

Desde agosto, los profesionales viven pendientes de notificaciones que deciden su futuro laboral y familiar. Subrogaciones que suenan a limbo, cláusulas que limitan lotes de intervención, prórrogas de un mes sin explicación… y mientras, niños y familias esperan, confiados en que alguien los acompañe. ¿El resultado? Profesionales exhaustos, noches sin dormir, familias con miedo a perder un espacio seguro. Esto no es “gestión”, es una patada a la dignidad de quienes cuidan.

Humanizar implica escuchar, preguntar, dar opciones y respetar la continuidad del vínculo terapéutico

La Junta de Andalucía ha invertido en proyectos de Humanización, pero se ve que los despachos todavía creen que humanizar es un póster en la pared. La realidad es que humanizar implica escuchar, preguntar, dar opciones y respetar la continuidad del vínculo terapéutico. Sacar a un niño de su entorno en medio del curso, ignorar los acuerdos con profesionales que han construido confianza durante meses, y mantener a estos últimos en un limbo burocrático no tiene nada de humano.

Se nos dice que la intención es acercar la intervención a los domicilios, pero la realidad es que las familias y profesionales están desbordados, y muchos trabajadores se ven obligados a plantearse si seguir en la profesión que aman. ¿Es esta la sanidad que queremos? ¿Es esta la “humanización” que se vende en conferencias y jornadas?

Si la Junta quiere realmente apostar por un sistema humanizado, debe dejar de tomar decisiones a ciegas desde la comodidad de un despacho. Debe venir, ver, escuchar y actuar antes de que los profesionales y las familias se vean obligados a huir del sistema. Porque humanización no es una campaña de marketing: es proteger los vínculos, los derechos y la estabilidad emocional de quienes sostienen la sanidad cada día.

Lo del CAIT de San Rafael es solo un ejemplo, pero mientras se sigan ignorando estas voces, la humanización seguirá siendo un bonito concepto… en papel.