'Tontos del bulo en Semana Santa'

Los tontos del bulo no descansan. En esta Semana Santa han ‘procesionado’ también muchos contenidos falsos por las redes sociales.
Hace justo una década, el año 2016 fue catalogado como el de la posverdad (post-truth), entendida como la formación de la opinión pública apelando a emociones y creencias frente a hechos objetivos, con discursos fáciles y simples de aceptar para alimentar sentimientos de la gente. Ahora, en el debate público, en esta era de la hiperconectividad, la verdad se ha convertido en un artículo escaso, casi de lujo, un estorbo para el relato político. A los creadores, y a los propagadores de los bulos, no les importa la información sino que buscan activar la parte del cerebro que gestiona el miedo, el odio y la ira.
El lanzamiento de un bulo suele arrancar con la difusión de un video manipulado o fuera de contexto. En la anatomía del engaño es importante contar con el sesgo de información ya que los mensajes que se lanzan coinciden con cosas que queremos creer.
El lanzamiento de un bulo suele arrancar con la difusión de un video manipulado o fuera de contexto
Por ejemplo si odias al Gobierno creerás que Pedro Sánchez está contra la Semana Santa, si temes la inmigración, verás mezquitas en cada esquina. Después viene la cámara de eco, el bulo se replica en miles de cuentas bots, tertulianos y opinadores a sueldo, pseudo medios de comunicación y, en ocasiones lamentablemente, también en medios considerados ‘serios’ regados abundantemente con dinero público enmascarado en campañas informativas. La repetición machacona crea una sensación de verdad.
Lo curioso es que cuando se demuestra que es ‘falso de toda falsedad’, permítaseme la licencia pleonástica, y fuentes oficiales o medios de verificación desmienten y desmontan el bulo, la reacción de los tontos del bulo, en lugar de rectificar, es dedicarse a atacar al mensajero o a afirmar que en el fondo es verdad, persistiendo en divulgar y defender el contenido ya sea para acumular likes y RTs o ya sea para crear ruido.
Hace apenas unos meses, miembros de Vox en Sevilla denunciaron en redes sociales lo que llamaron una "islamización de la ciudad”, compartiendo imágenes de una supuesta oración musulmana multitudinaria en las calles. La realidad era mucho más prosaica: se trataba de una ruta teatralizada sobre la historia de la ciudad
Un ejemplo paradigmático. Hace apenas unos meses, miembros de Vox en Sevilla denunciaron en redes sociales lo que llamaron una "islamización de la ciudad”, compartiendo imágenes de una supuesta oración musulmana multitudinaria en las calles. La realidad era mucho más prosaica: se trataba de una ruta teatralizada sobre la historia de la ciudad. El contraste de la noticia era tan sencillo como preguntar a cualquier transeúnte o consultar la agenda cultural. Pero el contraste es el enemigo natural del tuit incendiario… Ni siquiera el desmentido del colegio, ni el del actor fue capaz de frenar el bulo.
En los bulos y desinformaciones sobre esta Semana Santa he encontrado pocas novedades, la mayoría son de años anteriores que se reviralizan. Es el caso de la supuesta demanda de musulmanes en Estrasburgo por las procesiones de Semana Santa, un contenido que circula desde hace una década en la que, supuestamente, un predicador, un tal Anjem Choudary, afirmaba en una entrevista en Daily Mail que "la Constitución española de 1978 recoge que España es un Estado aconfesional y que ninguna confesión tendrá carácter estatal" y que “llevar a cabo todos los actos y liturgias propios del cristianismo durante la Semana Santa española es una ofensa para los miles de musulmanes”. No hay rastro de ninguna entrevista en ese medio, ni en ningún otro, en el que se cite a la Constitución Española o se pida la prohibición de la Semana Santa en España. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo, ha contado a una prestigiosa consultora de verificación de noticias que, a fecha de 31 de marzo de este año, no se había presentado ninguna solicitud de este tipo ante el Tribunal.
Otro caso. Desde abril del año pasado circula una conversación de WhatsApp sobre la supuesta sustitución en un colegio de la Semana Santa por el ‘Día del Musulmán’. En la conversación no se especifica el centro ni se aportan pruebas de su veracidad. En todo caso el ‘menda’ que publicó las imágenes de la supuesta conversación continuaba diciendo que se había opuesto a la exigencia del colegio y que había decidido mandar a su hijo vestido de nazareno a clase. Con dos cojones. Sin embargo, la imagen que publicó ya circulaba en internet desde un año antes de su falsa denuncia.
Pedro Sánchez, cómo no, también ha sido objeto de estos bulos semanasanteros. Y lamento desvelar que es falso que el presidente del gobierno haya tuiteado sobre la Semana Santa que “no se puede permitir que en una democracia moderna haya una semana entera dedicada a una religión tan franquista y machista”. En 2019 una cuenta parodia @sanchezcasrejon, con ‘r’ en lugar de la ‘t’ de la cuenta de Pedro Sánchez, difundió este mensaje y algunos tontos del bulo lo han vuelto a replicar al llegar estas fechas. También desde esta cuenta trol se lanzó que Pedro Sánchez había dicho que "la Semana Santa pasará a llamarse Semana Inclusiva Primaveral”. En la actualidad el camino hacia esa cuenta no se encuentra disponible, pero como el refrán, “...se acaba la vereda, pero el tonto (del bulo) sigue”.
Desde otras cuentas nos cuentan más trolas, como la de que Podemos ha exigido el fin de las procesiones y pide "perdón a todos los musulmanes y musulmanas que se hayan sentido ofendidos por las procesiones de Semana Santa”. Estos contenidos circulan desde, al menos, 2017, cada Semana Santa. Se trata de un meme que simula ser publicado por un supuesto tuit de una cuenta trol, @podemos_vindel, que actualmente se encuentra suspendida.
Estos días ha circulado una cita atribuida a León XIV en la que se anima a comer lo que sea en estas fiestas y a abandonar el trasnochado asunto del ayuno y de la vigilia
Ni el Papa se libra de los tontos del bulo en esta Semana de Pasión. Estos días ha circulado una cita atribuida a León XIV en la que se anima a comer lo que sea en estas fiestas y a abandonar el trasnochado asunto del ayuno y de la vigilia. No es que yo le vea especial problema a este anuncio ni creo que la cristiandad se hundiera ante una actualización de estas normas gastronómicas, pero no hay ni rastro de que el Papa, ni nadie de su séquito de correligionarios, (empleado aquí en su sentido más literal), lo haya propuesto ni nada que se le parezca o pueda deducirse en ese sentido.
¿Cómo podemos defendernos de los tontos del bulo? La clave está en la práctica del escepticismo activo. Antes de compartir un contenido debemos aplicar la regla de contar hasta diez (o hasta cien) y responder a tres preguntas: ¿quién lo publica?, ¿aparece en medios con línea editorial opuesta? ¿buscan informarme o encabronarme? Si solo persiguen lo segundo, borrad el mensaje y no compartáis.
Advierto que en esto se aplica la Ley de Mahoma, tan tonto es el que da como el que toma, o reformulado de otra manera como Ley de Praga: “tan tonto del bulo es el que inventa como el que propaga”.

















































