'El colorido universo de death’s dynamic shroud'

Es curioso cómo escuchar a ciertos artistas o grupos hace que entiendas de otra manera a otros. De pronto ciertas tendencias e influencias se hacen más obvias, aprendes a identificar ciertas sensibilidades de forma más clara, ves conexiones que antes no veías. En los últimos meses, me he enamorado del post-hyperpop pegadizo de underscores y he descubierto la compleja discografía de heavensouls, que abarca desde el Afrobeat hasta el glitch hop. Y notaba que había un tenue vínculo entre ambas cosas, a pesar de las evidentes diferencias entre las propuestas a nivel superficial. Descubrir el universo musical de death’s dynamic shroud me ha ayudado a entender en qué consiste ese nexo: hay una clara afinidad entre la electrónica colorida y futurista de este grupo, la estética de collage sonoro de heavensouls y el pop estilizado e hipersintético de underscores. De hecho, diría que en cierto modo su propuesta es el punto de unión, el vértice común entre los otros dos.
death’s dynamic shroud, el trío de productores de música electrónica originario de Dayton, Ohio, proviene de una generación anterior: son millenials mayores, nacidos a mitad de los ochenta, y su entrada en el mundo de la música vino de la mano de ese otro microgénero nativo de internet, polémico y revolucionario: el vaporwave
Y es que nada define mejor la sensibilidad estética de la generación Z que la combinación de caos y pulcritud que se ve en todos estos proyectos. Que todo parezca random, pero sea en realidad una serie de giros cuidados al milímetro: esa parece ser la paradoja, la tensión central, sobre la cual descansa la vitalidad de muchas obras musicales netamente contemporáneas. Sin embargo, death’s dynamic shroud, el trío de productores de música electrónica originario de Dayton, Ohio, proviene de una generación anterior: son millenials mayores, nacidos a mitad de los ochenta, y su entrada en el mundo de la música vino de la mano de ese otro microgénero nativo de internet, polémico y revolucionario: el vaporwave. Con todo, comparten con heavensouls su carácter prolífico: a través de su serie de mixtapes NUWRLD y de su sello Orange Milk Records, estos tres editan música propia y ajena a un ritmo mareante. Por otro lado, con underscores tienen en común la estética retrofuturista fascinada por las posibilidades de internet.
El comienzo del disco es estelar: “Matters of the Family” es un torbellino de sonidos fulgurantes que te asaltan por todos lados, y que pese a sus incesantes cambios y breve duración (menos de un minuto y medio), es eminentemente bailable
Mi punto de entrada a su fascinante y alocada música ha sido Mobile Suit Gym Rat, un álbum colaborativo de uno de los miembros del trío, Keith Rankin (a.k.a. Giant Claw), y galen tipton, otra artista de esta amplia trama asociada al hyperpop, el deconstructed club y el collage sonoro, con quien ya compusieron el aplaudido You Like Music (2024). La portada del álbum ya nos dice mucho sobre su contenido: esos colores brillantes que adoptan formas apenas reconocibles recuerdan, desde luego, a las texturas sintéticas y los constantes requiebros que pueblan el tracklist. El comienzo del disco es estelar: “Matters of the Family” es un torbellino de sonidos fulgurantes que te asaltan por todos lados, y que pese a sus incesantes cambios y breve duración (menos de un minuto y medio), es eminentemente bailable. A continuación, “Dark Empath” quizás sea el mejor tema del álbum: sus distintas capas de samples vocales, percusión marcial, synth pads delicados y chirridos sintéticos se van alternando conforme progresa entre fases más frenéticas y otras más serenas, dejándote con la boca abierta.
La transición a “Gungan Motion” vuelve a ser fantástica: primero dominan los sonidos híper saturados y retro, después aparece ese sample vocal que parece trabarse sobre sí mismo, y de pronto hay una transición a una parte casi house, con un órgano sintético en lugar del piano, que finalmente se fusiona con todo lo anterior en una deliciosa cacofonía
Después viene “Junk Band”, que cuenta con la voz de diana starshine, otra artista de hyperpop que ha colaborado frecuentemente con death’s dynamic shroud. Aquí es especialmente evidente la deuda con el bubblegum bass, con ese bajo tan elástico y contundente, al mismo tiempo que se pueden percibir influencias del electro más clásico, que también aparecerán en cortes posteriores como “Sip Flavored Air”. La transición a “Gungan Motion” vuelve a ser fantástica: primero dominan los sonidos híper saturados y retro, después aparece ese sample vocal que parece trabarse sobre sí mismo, y de pronto hay una transición a una parte casi house, con un órgano sintético en lugar del piano, que finalmente se fusiona con todo lo anterior en una deliciosa cacofonía. Por último, “The Avant-Teen” parece llevar al extremo las tendencias delirantes del álbum, con todos los sonidos atronando y empujando la canción en todas direcciones a la vez.
Solo “Trendless World” me termina de conquistar al nivel de los primeros cinco cortes, con esos sintes como láseres disparando en todas direcciones, esos momentos de más pausa y los crescendos progresivos hasta que la mezcla se inunda por completo de ruido
A partir de este momento, mi sensación es que el nivel general de las canciones baja un poco. “Rip Swan”, en concreto, es claramente menos arriesgada y llamativa, más predecible, que todos los temas anteriores. Y aunque “Seething Chud” introduce unas texturas industriales bastante interesantes, además de mostrar el peculiar sentido del humor de los artistas (“DO SOME DIFFERENT MUSIC!”, exclama una voz masculina en un sample, antes de que la canción se ralentice cómicamente), en general la sensación es que, llegados a este punto, hemos visto ya todos los trucos que Giant Claw y galen tipton tienen para desplegar. Solo “Trendless World” me termina de conquistar al nivel de los primeros cinco cortes, con esos sintes como láseres disparando en todas direcciones, esos momentos de más pausa y los crescendos progresivos hasta que la mezcla se inunda por completo de ruido. En conjunto, pues, se me hace un poquito largo este tramo final. Pero eso no consigue borrar la brillantez del inicio del tracklist y, en general, lo divertidísimo y estimulante que resulta este disco. Ahora me toca sumergirme aún más en el mundo de death’s dynamic shroud, cuyo catálogo ofrece posibilidades casi infinitas, y ver qué nuevas puertas me abre.
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Puntuación: 7.8/10
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