El PSOE advierte de que Granada 2031 no puede construirse con unas bibliotecas “a medio gas”

Los socialistas recuerdan que la Capital Europea de la Cultura no reconoce únicamente el patrimonio, sino un proyecto de ciudad capaz de transformar Granada desde la cultura y los barrios.
Juanjo Ibáñez denuncia que el Ayuntamiento reduce al mínimo la actividad cultural durante el verano y reclama una programación estable los 365 días del año.
Granada aspira a convertirse en Capital Europea de la Cultura en 2031 mientras sus bibliotecas municipales permanecen cerradas por las tardes por falta de personal. Para el Grupo Municipal Socialista, "esta contradicción refleja la distancia entre el discurso del gobierno de Marifrán Carazo y la realidad de unos equipamientos culturales que deberían desempeñar un papel protagonista en la candidatura europea".
"Si queremos que Granada sea una candidatura sólida y creíble, debemos empezar por garantizar que nuestras bibliotecas funcionen al cien por cien durante todo el año"
El viceportavoz socialista, Eduardo Castillo, ha asegurado este jueves que la Capitalidad Cultural "no puede construirse sobre grandes anuncios mientras las bibliotecas de nuestros barrios funcionan a medio gas". Durante una comparecencia en la Biblioteca Municipal Mariluz Escribano, Castillo ha reclamado al Ayuntamiento una apuesta decidida por reforzar la red municipal de bibliotecas, ampliando sus plantillas y recuperando la apertura en horario de tarde.
"La Capital Europea de la Cultura no premia únicamente el patrimonio histórico de una ciudad; premia un proyecto capaz de transformar la vida de sus vecinos y vecinas a través de la cultura. Y en ese proyecto las bibliotecas municipales son una pieza esencial porque acercan el conocimiento, la lectura y la actividad cultural a todos los barrios", ha afirmado.
El dirigente socialista ha recordado que las bibliotecas son mucho más que espacios de préstamo de libros. Son lugares de estudio, encuentro, formación, animación a la lectura y convivencia que permiten democratizar el acceso a la cultura y reducir desigualdades entre barrios. "Si queremos que Granada sea una candidatura sólida y creíble, debemos empezar por garantizar que nuestras bibliotecas funcionen al cien por cien durante todo el año", ha insistido.
En este sentido, Castillo ha reclamado al gobierno municipal que deje de entender la Capitalidad Cultural como una sucesión de actos institucionales y la convierta en un verdadero proyecto de ciudad. "Europa no evaluará únicamente nuestro patrimonio; evaluará nuestra capacidad para hacer de la cultura una herramienta de cohesión social, participación e innovación. Y eso empieza por cuidar los equipamientos culturales que ya tenemos", ha señalado.
"La candidatura será creíble cuando cualquier vecino o vecina pueda comprobar que la cultura forma parte de su vida cotidiana, desde las bibliotecas hasta los centros cívicos o la programación de barrio. Ese es el proyecto que Europa quiere ver y el que Granada necesita"
Por su parte, el concejal socialista Juanjo Ibáñez ha lamentado que el Ayuntamiento reduzca considerablemente la actividad cultural precisamente durante los meses de verano, cuando miles de granadinos y granadinas permanecen en la ciudad y siguen demandando una oferta pública de calidad.
"Entendemos que muchas personas disfruten de sus vacaciones, pero quien no puede irse de vacaciones es la cultura. Una ciudad que aspira a liderar la cultura europea no puede permitir que su programación municipal y sus equipamientos funcionen bajo mínimos durante varias semanas al año", ha manifestado.
Ibáñez ha reiterado que el Grupo Municipal Socialista siempre ha defendido que la Capital Europea de la Cultura debe entenderse como un camino de transformación y no únicamente como un objetivo administrativo. En este sentido, ha reclamado una estrategia estable que fortalezca la programación cultural en los barrios, impulse la actividad de las bibliotecas municipales y garantice una oferta continua durante los doce meses del año.
Para los socialistas, la mejor candidatura a la Capitalidad Cultural no se construye únicamente con un dossier o con grandes presentaciones institucionales, sino demostrando que Granada apuesta de forma decidida por acercar la cultura a toda la ciudadanía. "La candidatura será creíble cuando cualquier vecino o vecina pueda comprobar que la cultura forma parte de su vida cotidiana, desde las bibliotecas hasta los centros cívicos o la programación de barrio. Ese es el proyecto que Europa quiere ver y el que Granada necesita", ha concluido Castillo.






























