Andalucía le quita la mayoría absoluta a Moreno Bonilla

La mayor participación en las elecciones andaluzas propició una sorpresa mayúscula. Con un 66 por ciento de participación, 8,56 puntos superior a las de 2022, el PP se queda congelado y pierde, aunque por poco, la mayoría absoluta que daba por descontado. Se deja seis diputados con respecto al 19 de junio de 2022 y se queda a 3 de volver a liderar un gobierno absoluto, con el 99,64 por ciento del escrutinio.
Era tanta la confianza del PP-A en repetir los históricos resultados de hace cuatro años que, espoleado por la encuesta a pie de urna de Canal Sur, un exultante Juan Manuel Moreno Bonilla, acompañado de su mujer, casi levitaba al atender a la prensa a la entrada del hotel de campaña de su partido, cuando los colegios electorales ya habían cerrado. Una atención a la prensa que no había protagonizado antes ningún candidato en cualesquiera otros comicios
El PP logra el 41 por ciento de los votos, lo que supone un 1,58 punto menos que en 2022, pero unas 109.000 papeletas más hasta superar 1,7 millonesa de papeletas.
Era tanta la confianza del PP-A en repetir los históricos resultados de hace cuatro años que, espoleado por la encuesta a pie de urna de Canal Sur, un exultante Juan Manuel Moreno Bonilla, acompañado de su mujer, casi levitaba al atender a la prensa a la entrada del hotel de campaña de su partido, cuando los colegios electorales ya habían cerrado. Una atención a la prensa que no había protagonizado antes ningún candidato en cualesquiera otros comicios.
Moreno Bonilla, de tanto enrocarse en el posible “lío” que durante la campaña advirtió que sería pactar con la extrema derecha, cae en su propio enredo y dependerá sí o sí de la extrema derecha para afianzar la necesidad de “estabilidad”, que tanto repitió.
El candidato a la reelección del PP inauguró en España los pactos de la derecha con la ultraderecha al tener que negociar en 2019 en el Parlamento todos sus pasos en el ejecutivo de coalición con Ciudadanos, tendrá que volver a sentarse con la extrema derecha radical y volver a negociar, con su prioridad nacional como primer trágala.
Gana, las elecciones, por supuesto, Moreno Bonilla, pero las caras en el hotel no parecían las de un gran triunfo. Completa su póker el PP nacional -Castilla León, Extremadura, Aragón y Andalucía-, pero pinchó donde más fácil parecía que lo tenía.
Gana, las elecciones, por supuesto, Moreno Bonilla, pero las caras en el hotel no parecían las de un gran triunfo. Completa su póker el PP nacional -Castilla León, Extremadura, Aragón y Andalucía-, pero pinchó donde más fácil parecía que lo tenía
El PSOE-A Moreno se mantiene como segunda fuerza, pero se deja 2 actas, hasta bajar a un grupo de 28 diputados, el de menor peso de su historia. Baja al 22,75 por ciento, lo que representa 1,34 puntos menos que en 2002, pero sube en más de 42.600 apoyos para llegar a 941.000.
La extrema sube un diputado para llegar a 15 actas. Solo crece 0,37 puntos, que en votos les hace crecen 73.200 votos.
Adelante, la gran sorpresa
Adelante Andalucía se convirtió en la gran sorpresa de la jornada electoral. Sube hasta 8 diputados repartidos por toda la comunidad autónoma, frente a los dos de la anterior legislatura. Con cerca de 398.000 votos, representa el 9,62 por ciento, muy por encima de las expectativas más optimistas. Consigue sobradamente grupo parlamentario.
Consigue una acta en Granada y adeñanta a la extrema derecha en Sevilla y Cádiz.
Por Andalucía consigue cerca de 261.000 votos, copa el 6,32 por ciento de los votos, 1,38 puntos menos que en 2022. Se queda en 5 diputados.

















































