Homenaje a Paul Stocker en el OolYaKoo

Paul vive

Cultura - J.T.G. - Domingo, 14 de Junio de 2026
Nacido en California en 1952, desde su exilio a Europa en 1970 Paul Stocker desarrolló una ecléctica carrera, que le llevó a ser un músico fundamental en el desarrollo de la música moderna en el viejo mundo y que en Granada se convirtió en un agitador total de la escena.
Sesión en recuerdo de Paul Stocker en el club Oolyakoo.
J.T.G.
Sesión en recuerdo de Paul Stocker en el club Oolyakoo.

Nacido en California en 1952, desde su exilio a Europa en 1970 Paul Stocker desarrolló una ecléctica carrera, que le llevó a ser un músico fundamental en el desarrollo de la música moderna en el viejo mundo. Y fue el más granadino de los saxofonistas norteamericanos, un trotamundos que pasó por Holanda y Cataluña antes de decirse a vivir entre nosotros, donde se convirtió en un agitador total de la escena patrocinando numerosos proyectos. Paul hizo flamenco, montó y dirigió orquestas y fue maestro de centenares de otros músicos. Con más de cuarenta discos grabados, este saxofonista se movía en todas las aguas musicales: en los años setenta se le pudo escuchar entre los grupos de la Onda Layetana y en la escena catalana con Tete Montoliu y el genial organista Lou Bennett entre otros; en Holanda trabajó con los músicos de jazz locales y también con muchos otros nombres de  procedencia sudafricana como Bongi Makeba, Hugh Masekela Joe Malinga... y un sinfín de artistas de la más diversa naturaleza, desde Alex von Schlippenbach a Fernando Lameirinhas o Rafael de Utrera, porque muy interesado por el flamenco, formó parte de proyectos con Carmen Linares, Amargós y el productor Ricardo Pachón. Una anécdota reveladora de su estatus sucedió tocando en el Eshavira antiguo, cuando entró Jorge Pardo y todo el público se volvió a mirarlo (y admirarlo) y el madrileño simplemente dijo "el bueno es él", señalando a Paul. 

Su paso por Granada, como profesor, músico de jam y al frente de formaciones como la Zubi Dubi Band (luego Dubi Dubi…) dejó una huella indeleble en los que compartieron enseñanza y escenario con él. Algunos de ellos como Miguel Pimentel, José Ignacio Hernández, Guille Rodríguez, Joaquín Sánchez, Amalia Chueca, María, Juan Vinuesa, Miguel de Gemma y la cantante Luna Dolcet se reunieron esta semana para recordarle en el club Oolyakoo. Paul vive.