Entrevista

D’Baldomeros: "El valor emocional, la autenticidad y la conexión con el oyente son algo que las máquinas nunca podrán sustituir"

Cultura - J.T.G. - Lunes, 4 de Mayo de 2026
El grupo granadino hace bailar a medio país en la gira de su disco ‘BItácora 3.0’.
  • "Nuestro objetivo siempre ha sido crear estribillos que no se escuchan, sino que se habitan"

Haciendo un homenaje desde el nombre a un compañero canino, en 2015 nació D'Baldomeros, un grupo que mezcla rock y electrónica en una letal combinación rítmica. Formados por Eduardo García como socio fundador, con una nómina cambiante y ya definitivamente asentada (Paco Romero, Rafa Martín y Peter Velardo), debutaron en largo con 'La Vida en una hora' (2019), y acaba de llegar una tercera entrega: ‘Bitácora 3.0’, que está paseando por todo el país en una gira que comenzó en abril. 

― Enhorabuena por la producción, suena absolutamente internacional...

― (Paco Romero) Muchas gracias, es lo que tiene el haber contado con productores acostumbrados a esos sonidos, que junto con el buen criterio de Alan Lockwood a cargo del mastering y un concepto claro por parte del grupo, creemos que se ha llegado a conseguir.

― Desde la misma portada queda claro que lo suyo es la pista.

― (P.R.) De este trabajo el culpable ha sido el gran diseñador y amigo, afincado en Teruel, Raúl Antón, de Cool.net, teniendo claro después de vernos en directo en un escenario turolense, que estaba dispuesto y encantado de correr con el reto. Nosotros solo tuvimos que asumir la difícil elección entre varias que planteó después de enviarle los temas que se incluían en el disco, y dándole libertad absoluta según les sugiriese su escucha… Contentísimos estamos con el resultado.

― Y si es en un festival puede ser veneno en los pies.

― (P.R.) Desde luego, creemos que lo fuerte de esta banda, es nuestro directo, donde pretendemos contagiar nuestra energía y ritmo a los asistentes, empeñándonos en hacer bailar hasta al más reacio. Consiguiendo trasladar esta fuerza y sensaciones al formato físico, buscamos que se pueda captar esa idiosincrasia festivalera.

― Si no me equivoco son las primeras canciones impresas en vinilo ¿no? Y no es muy largo, que en un vinilo caben 40 minutos bien… ¿No tenían más canciones o han preferido meter menos para que el surco ancho favorezca el mejor sonido? 

― (Eduardo García) Hemos tratado de unificar las canciones más importantes y las que definen de una manera más real, el actual sonido de la banda y el momento actual respecto a producción y composición. 

― Después de diez años (o más con Groovalik, Baldomer y Exmachina) han logrado un sonido identificable…

― (E.G) Tras todo este tiempo, en el que han existido otros proyectos alternos, así como han pasado por la banda muchas personas, aportado y ayudado, se ha generado una identidad que siempre ha caminado entre el rock y la electrónica que, con el tiempo, se ha ido depurando. 

― A eso iba, y una formación por fin estable también…

― (E.G) Así es, desde hace seis años cuando en pre- pandemia ya se concretó la formación actual. Los cuatro anteriores, fueron el periodo de formación.

― Sigue apostando por la electrónica ‘de tracción manual’ por el electro rock, sin ir más lejos… ¿El factor humano sigue siendo imprescindible? 

― (E.G.) Sí rotundo. El factor humano sigue siendo imprescindible en la música rock y la electrónica, incluso en la era de la inteligencia artificial (IA) y la automatización. Aunque la IA puede generar estructuras técnicas perfectas, el valor emocional, la autenticidad y la conexión con el oyente son algo que las máquinas nunca podrán sustituir. El rock se basa en la imperfección, la emoción cruda y en contar historias por las que hemos pasado o que nos apetece contar, elementos difíciles de replicar por una máquina. 

― Y siempre mejor en directo…

La energía que D’Baldomeros descarga en el escenario crea una experiencia irrepetible de un concierto a otro, y eso está por encima de la perfección técnica

― (E.G.) La energía que D’Baldomeros descarga en el escenario crea una experiencia irrepetible de un concierto a otro, y eso está por encima de la perfección técnica. Usamos la electrónica como una herramienta, pero sería emocionalmente plana si no pasara a través de nuestras manos y nuestra alma. De hecho, nuestros temas cada vez incorporan más sintetizadores grabados por nosotros mismos de una manera totalmente orgánica y que en un futuro pensamos incorporar al directo.

― El disco se abre con ‘Vera’… ¿Fueron a tomar los baños radioactivos y quedaron afectados? 

― (EG) Ha llovido mucho desde el famoso baño de Fraga en aquellas aguas para demostrar que eran aguas seguras (carcajada). Nos pareció buena idea que el LP comenzara con este tema. Un tema muy especial para nosotros, que nace del sol, el mar, y la arena (es fruto de un viaje de Edu a la paradisíaca playa almeriense a la que alude el nombre del tema) y en el cual la electrónica está muy presente, en forma de melodías de sintetizadores de corte vintage que evocan recuerdos y paisajes que transmiten calma a nuestras cada vez más aceleradas vidas. 

Esta canción se mueve en un terreno bastante íntimo y emocional, con una narrativa que gira en torno a una relación que realmente no se sabe bien a dónde va, en la que hay una mezcla de nostalgia, melancolía y deseo contenido. Es como una tristeza más reflexiva, con un lenguaje sencillo, pero evocador. ‘Vera’ no busca contar una historia lineal, sino transmitir una sensación, casi como flashes de memoria.

― Veo y oigo que tienen amigos finos delante y detrás del aparataje…

Siempre hemos tenido la suerte de trabajar con gente maravillosa tanto delante como entre bastidores, que nos han enseñado y nos han aportado mucho a la hora de trabajar nuestros temas

― (Rafael Martín) Siempre hemos tenido la suerte de trabajar con gente maravillosa tanto delante como entre bastidores, que nos han enseñado y nos han aportado mucho a la hora de trabajar nuestros temas. Han colaborado con nosotros personas como David Kano, un auténtico mago de la electrónica, Carlos Hernández Nombela, y, en este último trabajo, en el cual se nota una evolución, sobre todo en la forma en la que se estructuran las canciones y en hacer una electrónica bastante más orgánica y mucho más cuidada que en trabajos anteriores, dando bastante protagonismo a los sintetizadores, hemos trabajado con distintos productores que nos han aportado su visión y su maravillosa forma de hacer música. Gente como Carlos Díaz, David “Indio” Sutil, Banin, Alan Lockwood, y colaboraciones de la talla de Noni de Lori Meyers o Juan Alberto de Niños Mutantes. Estamos muy contentos con el resultado y tenemos muy claro por dónde queremos seguir en el futuro.

― Sin embargo, para la parte de delante cogen a dos (Noni y Alberto)... ¡Eminentemente pop y no electrónicos, curioso!

Lejos de ser una decisión azarosa, la inclusión de Noni y J Alberto responde a una voluntad de darle un guiño a nuestra tierra y lo que supone tener tantos y tan grandes referentes

― (Peter Velardo) Lejos de ser una decisión azarosa, la inclusión de Noni y J Alberto responde a una voluntad de darle un guiño a nuestra tierra y lo que supone tener tantos y tan grandes referentes. En D'Baldomeros entendemos la electrónica no como un fin, sino como un lienzo de precisión sobre el cual debe descansar una narrativa emocional. Granada es, por definición, una ciudad de contrastes: es la vanguardia de la electrónica más oscura y, al mismo tiempo, la cuna del pop más preciosista. Al invitar a figuras tan vinculadas a la escuela de la melodía granadina, buscábamos esa tensión creativa. No se trataba de "vestir de pop" la electrónica, sino de hibridarlas para que el oyente no sepa dónde termina el bit y dónde empieza el sentimiento. Es la búsqueda de un sonido "transgénero" que rompe el purismo: la estructura matemática de la pista de baile puesta al servicio de la sensibilidad del pop de autor. La Metamorfosis del Formato: Del Surco al Club

― Estos temas son carne de versiones 'extendidas' y/o remixes... ¿Están en el horizonte?

― (P.V.) El lanzamiento de ‘Bitácora 3.0’ en vinilo ha sido una declaración de principios sobre la durabilidad del sonido en un mundo digital efímero. Sin embargo, como músicos criados en la cultura de la remezcla, entendemos que un tema nunca está "terminado". En el horizonte no solo hay remixes, sino una relectura del material. La ciudad de Granada tiene una red de productores y selectores con una visión periférica del beat. Nuestra intención es que las piezas de este disco pasen en un futuro por sus manos para que el "sonido D'Baldomeros" se dilate. Las versiones extendidas no son un relleno, sino una necesidad física: el cuerpo necesita tiempo para entrar en trance. Queremos que el disco viva en el salón de casa gracias al vinilo, pero que mute y sobreviva en la madrugada granadina a través de esas futuras revisiones.

― Por favor, dígame el antídoto: ¡no me saco de la cabeza ‘Masa crítica’!

― (P.V.) Si 'Masa crítica' se ha convertido en una idea obsesiva, es porque hemos logrado dar con el isocronismo perfecto. En música, la repetición no es monotonía, es ritual. Este tema fue compuesto bajo la premisa de la acumulación: una arquitectura de capas donde el bajo, los sintes y el pulso rítmico convergen hasta alcanzar, valga la redundancia, su masa crítica.

No hay antídoto porque no es una dolencia, es una sintonía. En una ciudad que respira rock y respira electrónica a partes iguales, 'Masa crítica' actúa como el puente perfecto. La única forma de "liberarse" de ella es aceptando su bucle y permitiendo que la canción se agote por sí sola en el sistema nervioso. Como músicos, nuestro objetivo siempre ha sido ese: crear estribillos que no se escuchan, sino que se habitan. La persistencia de ese tema es la prueba de que el pulso de la banda está alineado con el latido de las calles.