Adiós a La Tertulia, el bar que alumbró las noches de la cultura en Granada

Sus 46 años de historia son los de la mejor literatura, el flamenco y el anhelo de crear, conversar y vivir en libertad. La Tertulia echa el cierre y, en este momento social y político tan convulso, en el que se imponen los insultos en redes sociales y el debate público, es más que simbólico ese adiós. Un adiós al local de Horacio Tato Rébora tal y como ha funcionado en las últimas décadas.
Javier Egea, Ángel González, Enrique Morente, Vargas Llosa, Sabina, Luis García Montero... La poesía que se fue y quedó en los libros; el flamenco que se cantó; las amistades que se fraguaron... Todo eso ha sido La Tertulia, que ya no alumbrará nuevos discos ni libros ni festivales... Porque La Tertulia es cultura pero también un establecimiento que requiere trabajo, números, cuentas... Un esfuerzo descomunal para que un símbolo cultural de Granada siga adelante.
El anuncio del cierre hace algunas semanas provocó una reacción como tantas veces ocurre con proyectos que se muerten de inanición. Y esa reacción de quienes alguna vez disfrutaron de la agitación cultural que guardan sus paredes servirán al menos para conservar su espíritu. La idea ahora es que, a la vuelta del verano, La Tertulia resurja como club social y cultural. Será otra vida. La Tertulia cerró anoche.




















































