'La verdad sobre las Capitulaciones de Santa Fe'

Las Capitulaciones de Santa Fe fueron firmadas por los Reyes Católicos y Cristóbal Colón el 17 de abril de 1492. Con motivo de esta efeméride, el Ayuntamiento santaferino viene organizando un amplio programa de actos para celebrar, según el relato oficial, el apoyo que Isabel y Fernando dieron al almirante para conquistar el “nuevo mundo”, evento que se conoce como Fiesta de las Capitulaciones. Sin embargo ¿qué es realmente lo que celebra este municipio de la vega granadina? Algunos actos son de carácter lúdico, como el mercado medieval o conciertos musicales, para recrear la vida cotidiana a finales del siglo XV. Nada que objetar. Pero otros tienen un marcado carácter militarista, pues hacen una recreación de las tropas conquistadoras que participaron en el brutal asedio a la ciudad de la Alhambra.
El historiador Antonio Vilar Sánchez, en su libro Granada 1492-1502, una década fraudulenta, nos dice: “Isabel y Fernando no dudaron en arrasar la rica comarca de la Vega, mediante la tala de árboles y la quema de cosechas, para rendir por hambre y frío a los granadinos, que habían resistido el asedio durante siete largos meses”. Más tarde, añade: “El rey Fernando no dejó salir a los granadinos a sembrar ni hacer otra cosa en el campo y ordenó destruir los poblados de la Vega para apoderarse de los elementos útiles allí existentes, que fueron transportados en carros, para ser utilizados en la villa de Santa Fe que se estaba levantando”. Y termina diciendo: “La ciudad de Granada se cernía en la zozobra de un futuro incierto, de la sumisión a un enemigo formado exclusivamente por rudos y desaprensivos soldados, sedientos de botín, de riquezas y de mujeres”.
La exhibición castrense que organiza el Ayuntamiento de Santa Fe recuerda que el origen de este municipio fue un campamento militar permanente, diseñado para cerrar el cerco y rendir a la población granadina por hambre y por la fuerza de las armas
La exhibición castrense que organiza el Ayuntamiento de Santa Fe recuerda que el origen de este municipio fue un campamento militar permanente, diseñado para cerrar el cerco y rendir a la población granadina por hambre y por la fuerza de las armas. Por tanto, no hay nada que celebrar, más bien deberíamos reflexionar. Pero el acto más controvertido es el homenaje que el Ayuntamiento santaferino hace ante el busto de Isabel la Católica. Recordemos que la reina de la Inquisición fue responsable de la deportación de miles de granadinos, acusados de ser judíos o moriscos, por tanto no se merece un homenaje, y menos por parte de un gobierno local que se dice democrático. Vamos a contar la verdad sobre las Capitulaciones de Santa Fe, Con este documento, los Reyes Católicos y Colón planificaron el saqueo y expolio de territorios y riquezas pertenecientes a las comunidades originarias de América. Es cierto que Isabel de Castilla promulgó las Leyes de Indias para proteger a los pueblos indígenas, pero nunca llegaron a aplicarse. Es decir, que los súbditos de su “católica majestad”, hicieron “de su capa un sayo” al otro lado del Atlántico, convirtiendo dichas leyes en papel mojado. Por cierto, los Reyes Católicos también firmaron con Boabdil las Capitulaciones de Granada el 25 de noviembre de 1491. En ellas prometían respetar “para siempre jamás” los derechos civiles y religiosos de moriscos y judíos, pero tampoco las cumplieron, para deshonor de Isabel y Fernando.
Felipe VI: “Muchos abusos de los que no podemos sentirnos orgullosos”
El rey Felipe VI ha reconocido 534 años después, más vale tarde que nunca, que durante la conquista de América hubo “muchos abusos de los que no podemos sentirnos orgullosos”. Ya era hora, pero hubo más que abusos. Como dice Fernando Bermúdez López, teólogo y misionero: “Los conquistadores europeos -españoles, portugueses, ingleses y franceses – llegaron al nuevo continente apoderándose de sus riquezas, apropiándose de sus tierras y explotando a los nativos”. Cristóbal Colón dirigió en persona la campaña militar contra los indígenas de la Dominicana. Multitud de indígenas de Abya Yala (nombre que los pueblos originarios daban al continente americano), mataban a sus hijos y se suicidaban en masa, antes de caer en manos de los invasores blancos”, tal y como señala Eduardo Galeano en su obra Las venas abiertas de América Latina.
Bermúdez López, añade: “A medida que los españoles avanzaban en la conquista, leían un documento llamado Requerimiento, convocando a los indios para que abandonaran a sus dioses y aceptaran a la Iglesia y al rey de Castilla, como señor de sus tierras. Si lo rechazaban, se les sometería a esclavitud. Para los indígenas no había alternativa: o someterse, abandonando sus creencias y tradiciones, o sufrir la violencia de las armas. Unos se sometieron a los invasores para salvar sus vidas. Otros ofrecieron una heroica resistencia a la dominación. Pero la superioridad militar de los europeos, con las armas de fuego y la caballería, condujo pronto a la total ocupación de su territorio. En pocos meses, millones de indígenas perecieron por las masacres o por enfermedades transmitidas por los invasores”.
Hubo otros misioneros, como fray Bartolomé de las Casas, Antonio Montesinos, Valdivieso o Juan del Valle, que también salieron en defensa de los pueblos originarios y denunciaron “la crueldad y la tiranía de los invasores”
Hubo otros misioneros, como fray Bartolomé de las Casas, Antonio Montesinos, Valdivieso o Juan del Valle, que también salieron en defensa de los pueblos originarios y denunciaron “la crueldad y la tiranía de los invasores”. El obispo Valdivieso llegó a decir: “Los esclavizáis y matáis para robarles sus tierras y adquirir oro cada día”. Esta denuncia le costó la vida, pues sería asesinado por un soldado español al salir de una iglesia en Nicaragua. Y esto no es “leyenda negra antiespañola”, como pretenden los nostálgicos del imperio. Son testimonios de misioneros que fueron testigos de las atrocidades cometidas, durante la conquista de América. Auténticos pioneros en la defensa de los Derechos Humanos.
Maximino Muñoz: “La mayor masacre en la historia de la humanidad”
Francisco López de Gomara, cronista de guerra que acompañaba a los conquistadores, confiesa: “Denuncié en numerosas ocasiones los excesos de violencia y de codicia de los soldados españoles y su comportamiento contrario a los principios cristianos”. Los conquistadores españoles buscaron alianzas con tribus sometidas a los imperios Inca y Azteca y les prometieron la libertad a cambio de su apoyo militar. Pero engañaron a los indígenas descontentos. Primero, los utilizaron como carne de cañón en la guerra colonial y, después, los esclavizaron.
John Maximino Muñoz Telles, especialista en Cultura Indígena Latinoamericana, añade que, en el siglo XVI, españoles y portugueses exterminaron a más de sesenta millones de indios: “La mayor masacre en la historia de la humanidad. Eso ocurrió aquí, en nuestra Latinoamérica, y no hay ni un triste museo del holocausto indígena”. Por tanto, la conquista de América es la historia de la masacre y el saqueo que sufrieron las comunidades precolombinas. Y cuando la población indígena quedó gravemente diezmada por la explotación y las epidemias, traídas por los conquistadores del viejo continente, entonces fue sustituida por esclavos procedentes de África. Por tanto, no hay nada que celebrar, pero sí mucho que reflexionar.


















































