San Antón, desperfectos que no cesan

La reforma de la calle San Antón cambió la imagen de la céntrica y transitada vía, pero los resultados, a los poco menos de seis meses de su inauguración, arrastran desperfectos que no terminan de arreglarse.
Como es conocido, su inaugurción se aceleró para que la calle tan comercial no llegara levantada al puente de diciembre y posterior periodo navideño. Y pasadas las fiestas comenzaron los arreglos, que se han repetido a lo largo de los últimos meses.
Porque las losetas en distintos puntos del recorrido siguen levantadas y eso, para los peatones, ocasiona molestias. La primera, si hay agua, de lluvia o del riego de los maceteros de la calle, como ocurría este martes, se llevan de regalo salpicaduras. Pero también pueden ocasionar tropiezos o enganchones de carritos de bebé, andadores que utilizan las personas mayores o carritos de la compra.
Como ha ocurrido otros días, también este martes se reparaba alguna de estas losetas.
Según los datos municipales, la inversión en la remodelación de la calle ascendió a 2.515.767 euros. Tras la reforma, la vía presenta una plataforma única sin desniveles, que da prioridad al tránsito peatonal y limita la presencia de vehículos únicamente a garajes, hoteles y servicios esenciales. Se colocó nueva solería de granito, de 8 centímetros de espesor, mobiliario urbano que introduce por primera vez bancos en toda la calle y 73 jardineras.





















































