El Movimiento Democrático de Mujeres (MDM) en Granada (III)

El MDM visto por sus protagonistas
Si hay una mujer que representa en Granada la experiencia del Movimiento Democrático de la Mujer (MDM) en Granada, ésa es Socorro Robles Vizcaíno, de la que hemos publicado en El Independiente de Granada, sendos artículos: 'María del Socorro Robles Vizcaíno: una vida de compromiso social y feminista (I)' y 'Socorro Robles Vizcaíno: pionera del movimiento feminista granadino (y II)' . En este caso, reproducimos parte de la entrevista que le hicimos para el Archivo Histórico de CCOO, en lo que se refería a su experiencia en el MDM.
En septiembre de ese curso empiezo a trabajar y dejo la militancia de estudiante. Poco después, sobre 1973, creo, empiezo una militancia en el movimiento de mujeres. Todo el tema de mujer va a ir por dos caminos: por una parte, me voy a encontrar con que el Movimiento Democrático de Mujeres (MDM) hay que ponerlo en alza y me reúno en Madrid con Marisol Pardo y otras mujeres para ver cómo hacíamos eso. Y hay, de otra parte, todo un movimiento de mujeres que empieza (empezamos) una serie de discusiones de qué hacemos, si somos mujeres del Partido y si el Partido nos interesa como mujeres. Todavía no se llama doble militancia, pero sí nos planteamos que dentro del Partido había un machismo irredento, hay situaciones donde nos sentimos mal, la crítica a todo eso… y empieza a haber un movimiento de mujeres del Partido, diciendo qué pintamos aquí y qué situación es la que tenemos…
El MDM era una cosa del Partido… que entiende que hay un montón de mujeres, que son las mujeres de los militantes, que viene bien que le den un poquito de “caña” las estudiantes, o la intelectualidad o las fuerzas de la cultura y, bueno, que las pongan a favor de sus maridos…, pero luego resulta que muchas de esas mujeres tienen su propio pensamiento y que algunas piensan por sí mismas. Pero que el Partido en general yo creo que su primera idea es… ahí están las mujeres y muchos militantes que decían “a ver si le dices algo a mi mujer para que no me dé la lata, ¿no?” Yo creo que era una organización del Partido para el servicio del Partido y con cero orientación feminista. De hecho, yo creo que el tema del feminismo surge de esas reuniones, porque claro, cuando tú hurgas un poco sobre la vida de las mujeres, pues es que “me ha dejado con los niños…”, “… que estoy sola, que tal…, que no puedo…” eran quejas, es que tú ibas allí a oírlas.
Pero era muy interesante. Las visitas que hacíamos a Pinos Puente y a esa zona…, había mujeres de una valía interesante. A esas visitas íbamos fundamentalmente Juliana Cabrera (que era profesora de Antigua), Mari Pepa Hidalgo y yo. En el MDM estábamos Ángela Olalla, Rosa Félix Gutiérrez Pleguezuelos, Mari Pepa Hidalgo, Fanny Rubio y otras. Nos distribuimos por zonas y yo iba con Juliana en el tranvía a la zona de Pinos, Atarfe, Maracena… Aunque el objetivo era que las mujeres se incorporaran a la lucha, pero el objetivo [en realidad] no era ése. Es más: algunos maridos les decían: “tú no vas más a esas re uniones”. Y claro, en esas reuniones se decían cosas que no podían ser y eso luego rebotaba en sus maridos y llegaban a las casas y reivindicaban unas cosas que no les gustaban a los otros ni migita. O sea, que no era un planteamiento feminista, en absoluto, en ese momento. Lo que pasa es que nosotras tenemos esa doble visión. Porque, de una parte, estamos con las obreras en eso pero, por otra parte, el movimiento feminista está avanzando y nosotras estábamos también en otros debates, como si teníamos que incorporar a la lucha feminista a las burguesas o no…, si el feminismo era burgués o no… Y esas discusiones se daban entre nosotras. Y entonces ya estábamos hablando de cuestiones de sexualidad y otras cosas. Ya era un feminismo latente en España y que a nosotras también nos llega.
El feminismo sonaba a “sufragismo” y a “burguesa”. Y aunque las mujeres del MCE nos tiraban a dar, sin embargo, no es verdad [lo que decían], porque las mujeres del PCE estábamos en posiciones de avanzar en lo que es la liberación propia, aunque estábamos en una estructura y ésa es la que había. Y de hecho cuando surge la Asamblea de Mujeres, en el 77 o por ahí, las primeras mujeres o una parte importante de ésta son las mujeres del PCE. Pero también hay que ver que el MDM era aprovechar otras instituciones como Asociaciones de Vecinos, o Asociaciones de Ama de Casa y meter reivindicaciones como guarderías o un centro de planificación. No olvidemos que el tema de la píldora para nosotras fue la liberación, pero las obreras no tenían el rollo de la píldora. Y yo me acuerdo de dar charlas en el Zaidín sobre la píldora. O sea, es que todo se mezclaba, no estaba tan organizado…, sino que el PCE daba una consigna: hay que organizar a las mujeres, y las mujeres actuábamos como a cada una le daba entender. Yo tengo todavía ahí borradores de cuando los mítines del 77 y te daban un esquema, pero tú ponías de tu cosecha… y algunas [cuestiones] eran completamente feministas. Y eso era de tu cosecha, porque nadie te dictaba lo que tenías que decir. Porque es lo que vivíamos... Pero todo esto te llevaba a una militancia desbordante. (Entrevista a Socorro Robles Vizcaíno, en Archivo Histórico de CCOO de Andalucía).
Otra protagonista del MDM granadino es Ángela Olalla Real, también, una de sus fundadoras, que reflexionaba sobre el mismo cuando le hicimos la entrevista para el Archivo Histórico de CCOO de Andalucía.
Las mujeres, cuando íbamos a los pueblos, que lo preparaba el Partido, y fueron bastante mujeres, estaban interesadas en conocer cosas como la píldora y otras informaciones de las que no tenían acceso directo, porque había muchos tabúes… Una cosa que me resultó interesante ocurrió después en el Hospital Real el 14 de diciembre del 76 [durante la asamblea de mujeres],… Yo estaba en esa mesa porque aquí estaba la AMU, que es la que organiza, y con más gente y las mujeres de los camaradas de los pueblos que tenían que ver con el Partido. Hay 300 mujeres y ocurre una cosa muy interesante. Algunas de las mujeres que venían de los pueblos resulta que trabajaban en el servicio doméstico para algunas mujeres que también eran del Partido, que normalmente eran universitarias. Y se montó un pequeño lío. Mi obligación era cortarlo, pero me hubiera gustado dejarlo un poco más, porque salía a la luz la contradicción evidente de la lucha de clases dentro del Partido. Algunas eran sirvientas de otras camaradas y claro… En esta reunión había gente del MDM, de la AMU –a pesar de los distintos rifirrafes con la gente del PTE-… Vinieron más gente de otros sitios. El objetivo era ir creando un núcleo cada vez mayor sin olvidar la gente de los pueblos.
Había mucho machismo, mucha incapacidad de comprender los elementos específicos que las mujeres sufrían… La verdad es que pienso que las mujeres del Partido tardamos bastante en entender de una manera más colectiva que la lucha también pasaba por ahí. Nosotras estábamos muy volcadas en la idea de que era una lucha general, que las mujeres participábamos en pie de igualdad, pero [eso de] que se necesitaban elementos específicos, fue un poco más tarde. Yo creo que fue a raíz de los radicalismos propios de otras organizaciones feministas. Ahí estaba todo el aparataje en torno a Lidia Falcón… En mi opinión no es que otras mujeres de otros partidos de la “izquierda revolucionaria” estuvieran a otro nivel… Pero había mujeres muy interesantes, por ejemplo, en el MCE como Margarita Birriel, Carmen Guerrero; en la OIC, Cándida [Martínez]…; Julia García Leal en el PTE... En el Partido. no consideramos correcto hacer una estructura paralela. El MDM sí era una sección de mujeres del Partido, pero no dentro de su estructura.
Los movimientos feministas creo que es un problema de concepción. Yo creo que las peleas continuas por cuestiones ideológicas no dejan configurar este movimiento. Yo pienso que el feminismo radical ha sido absolutamente necesario, porque sin esa espoleta hubiera sido más difícil conseguir tantas cosas como se han conseguido, pero considero que se aleja, porque el feminismo radical, en el fondo, es muy elitista y no cala en la mayoría de la población femenina. Yo creo que no somos iguales, somos diferentes. Pero todo es muy difícil…” (Entrevista a Ángela Olalla Real, en Archivo Histórico de CCOO de Andalucía).
Minibiografías de mujeres del MDM
Aunque se licenció en Filosofía y Letras por la Universidad Complutense de Madrid en 1971, los primeros cursos de la carrera y el Doctorado en Filología Románica (1975), así como los primeros cursos de docencia (1971-1974, con una beca de Investigación), los realizó en Granada. Militante del PCE desde 1969. Formó parte del Departamento de Actividades Culturales del SDEUG entre 1968 y 1970 y de la primera célula de profesores del PCE en Filosofía y Letras, con los que promovió la celebración de la 1ª Asamblea Estatal de PNNs en Granada los días 11, 12 y 13 de mayo de 1972, que tuvo lugar en la Facultad de Farmacia y sirvió para crear la plataforma reivindicativa del colectivo. Colaboró en la fundación del Movimiento Democrático de Mujeres (MDM) con otras camaradas del PCE (Socorro Robles, Mari Pepa Hidalgo, Juliana Cabrera, Natividad Bullejos…), con las que trabajó difundiendo el ideario feminista a las mujeres de los pueblos del cinturón metropolitano de Granada. Durante el Estado de Excepción de 1970-71, su casa (y la de su compañero de entonces Bernabé López García) en Madrid, en el barrio del Pilar, fue el lugar de refugio de estudiantes y obreros comunistas granadinos buscados por la policía. Posteriormente, formó parte de la Comisión de Cultura del PCE a nivel nacional. Continuó en el PCE “hasta las expulsiones de Carrillo” en 1982. Autora de una obra poética “reducida pero selecta”, colaboró con el grupo granadino “Poesía 70”. Después de abandonar Granada, ha trabajado como docente en la Universidad de Fez y en la Complutense de Madrid, donde ha sido Catedrática de Literatura Española y miembro de su Instituto de Investigaciones Feministas. Ha publicado numerosos artículos de su especialidad, libros de poemas y novelas (en estas aparecen evocaciones de su época granadina: “Las mujeres de mis novelas les deben mucho a estas criaturas inolvidables e imprescindibles”, confiesa, refiriéndose a sus antiguas camaradas). Ha continuado con su compromiso político, participando en numerosas campañas de solidaridad y de recuperación de la memoria histórica. Fue directora del Instituto Cervantes de Roma durante dos años y en 2009 recibió la Encomienda de Isabel la Católica por su labor cultural fuera de España.
Estudiante de Filosofía y Letras y profesora de la cátedra de Historia Antigua. Representante de curso en su Facultad en los años setenta. Miembro del PCE en la célula de la Facultad de Filosofía y Letras en 1970, en 1975 figuraba en su Comité Universitario. Catalogada por las autoridades académicas de creadora de “situaciones conflictivas de matiz subversivo y al que no se le ha aplicado el artículo 28, apareció en las “Listas Negras” de estudiantes universitarios. El 26 de diciembre de 1970 fue detenida en Granada, con motivo de la desarticulación del PCE (Estado de Excepción de 1970). Después de ser llevada a la comisaría de la Plaza de los Lobos, pasó a disposición de la Autoridad Judicial que decretó su ingreso en prisión, abriéndosele el correspondiente Sumario en el TOP (Sumario 21/71). En un primer informe elaborado por el Departamento de Información del Distrito Universitario de Granada se decía que aún continuaba en la cárcel a mediados de febrero de 1971 (18 de febrero de 1971, Secretariado General de Rectorado, Asociaciones de Estudiantes 69/71, Legajo 272, AUGR); otro posterior elabora do el 14 de abril denunciaba que Julia y otros diez más “pagaron su respectiva fianza el 1 de abril, estando por tanto en libertad respecto al TOP, sin embargo, desde ese mismo día continúan detenidos, esta vez por orden del Gobernador Civil.” (Informe, “Situación de los presos políticos de Granada”, 14 de abril de 1971, en AUGR, Sª General del Rectorado, Asociaciones de Estudiantes, 69/71, legajo 272). El Ministerio Fiscal pide 2 años de prisión por asociación ilícita, aunque como el resto de los procesados, nunca se celebró el juicio en el TOP. Fue una de las fundadoras del Movimiento Democrático de Mujeres (MDM), organización, en la que se encarga, junto a otras militantes como Natividad Bullejos, Fanny Rubio, Mari Pepa Hidalgo o Socorro Robles, de dar charlas a las mujeres de los pueblos del área metropolitana o de los barrios periféricos de la ciudad. Integrada desde sus inicios en la Asamblea de Mujeres de Granada, presentó una ponencia con el título “Mujer, ama de casa” en las II Jornadas Estatales de la Mujer celebradas en Granada en diciembre de 1979. Participa el 18 de enero de 1976 en la reunión de antiguos presos políticos en el Hospital Real que elabora un documento en el que se reivindicaba la amnistía total y denunciaban su situación legal. A la salida, se dirigen en manifestación a entregar copias del mismo en Gobierno Civil, Obispado y Ayuntamiento. En el año de la legalización del PCE, 1977, era una de las dos mujeres (la otra era María José Robles) que figuraban en el Comité Central del PCE, formado por casi 30 personas.
Licenciada en Filosofía y Letras. Profesora de Lengua y Literatura en la Universidad de Granada. Su primer curso en la Facultad, en la especialidad de Románicas, es en 1969/70, pero, aunque toma contacto con militantes de izquierda en las movilizaciones estudiantiles de aquellos años, no empieza a militar en el PCE hasta su último curso como estudiante, 1974/75. En septiembre de 1975 entra como PNN, profesora en prácticas, en la Facultad de Filosofía y Letras. A partir de entonces, trabaja en el movimiento de PNNs y se ocupa del tema de las mujeres, dentro del Movimiento Democrático de Mujeres (MDM) y como responsable en los comités del Partido. En todos esos años residió en el Colegio Mayor de Jesús y María, regido por monjas en un ambiente tolerante y progresista, donde era tutora (responsable de las actividades culturales) Concha Félez, que también vivía en el Colegio, y a la que Ángela sustituyó cuando aquélla lo abandonó para casarse.
Su firma se encuentra entre las 200 de un escrito en el que personas pertenecientes a distintos colectivos sociales y, entre ellos, al profesorado de la Universidad y que enviaron al Gobernador Civil pidiendo la libertad o el levantamiento de las sanciones de los detenidos durante los sucesos de la Curia de 1975 .Participa el 1 de junio de 1976 en una Mesa Redonda en torno a Federico García Lorca que se celebra en el Colegio de Arquitectos, en la que participaron también Juan de Loxa, José G. Ladrón de Guevara, Eduardo Castro Maldonado, Juan Carlos Rodríguez Gómez, José Carlos Rosales Escribano y Justo Navarro Velilla. Todos ellos formaban parte de la Comisión Organizadora del Homenaje a Federico García Lorca, “El 5 a las 5” que iba a tener lugar días después:
“Teniendo en cuenta el tema a tratar, la espontaneidad típica que conlleva una mesa redonda y la personalidad de los miembros que compondrán la misma, esta Jefatura [Superior de Policía] deja al criterio de su Autoridad [el Gobernador Civil], la resolución que estime más conveniente".
No se obtuvo el permiso gubernativo para los días 18, 26 y 29 de mayo, por lo que se solicitó para el 1 junio. (La información se encuentra en AHGCG, Caja 1210-D, Asunto Manifestaciones. El texto es del 22 de mayo de 1976, BRI, P.S. nº 712, Orden Público, 12.10, nº 30.401, con registro de entrada en GC, 24 de mayo de 1976, nº 31935). Firmante de la manifestación pro-amnistía del 11 de julio de 1976 que será denegada por defecto de forma.
Fue detenida el 30 de marzo de 1977, junto a Carmelo Galiano, con motivo de “La semana del PCE”, cuando vendían ejemplares de “Mundo Obrero” en plena Gran Vía granadina, frente al Banco de Granada. Son trasladados a la comisaría de la Plaza de Los Lobos, donde tras ser interrogados, sin que hubiera maltrato, pasan la noche y al día siguiente los llevan al Juzgado (Diario Ideal, 02.04.1977). Pocos meses después, a pesar de que el PCE ya estaba legalizado, fue detenida en El Salar por la Guardia Civil durante la campaña electoral de junio cuando hacía propaganda con un equipo de megafonía instalado en el coche. Pasó varias horas en el cuartelillo “y ahí fue más antipática la cosa”, según cuenta. Abandona la militancia en el PCE en 1978: “dábamos mucho la vara y el Comité Provincial ya estaba harto de las posiciones tan extremas que se supone que teníamos, pero había poco debate”. Con otros 62 profesores de Filosofía y Letras se solidarizó con dos colegas de la Facultad de Teología (Juan Antonio Estrada y José María Castillo) a los que se les prohibía continuar impartiendo su docencia por ser demasiado críticos; al final, pudieron seguir con sus clases. (Diario Ideal, 05.04.81: 4).
Aparte de su militancia en el Movimiento Democrático de Mujeres, (MDM) fue “Vocal” de la Asociación de Mujeres Universitarias (AMU) hasta que esta organización desapareció, en parte integrada en el Seminario de Estudios de la Mujer, ya en los años ochenta, donde centró sus esfuerzos, siendo una pionera en Granada de los estudios de género.
Bibliografía:
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- “El PCE y las mujeres. La actitud del Partido respecto a la militancia femenina durante el primer franquismo”, en M. Bueno, J. Hinojosa y C. García García, Historia del PCE: I Congreso, 1920-1977, Madrid, Fundación de Investigaciones Marxistas, 2002, Vol. I.
- Mercedes Comabella, “Movimiento Democrático de Mujeres”, en C. Martínez, P. Gutiérrez López y P. González Ruiz (eds.), El movimiento feminista en España en los años 70, Madrid, Cátedra, 2009.
- Alfonso Martínez Foronda y Pedro Sánchez Rodrigo, Mujeres en Granada por las libertades democráticas. Resistencia y represión (1960-1981), Fundación de Estudios y Cooperación de CCOO-A, Sevilla, 2017.
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- Fernanda Romeu Alfaro, Mujeres contra el franquismo, JC Producción, 1994
- VV.A.A., La cara al viento, estudiantes por las libertades democráticas en la Universidad de Granada (1965-1981), Editorial Páramo, Córdoba, Vo. I y II, 2012.
Alfonso Martínez Foronda (Jaén, 1958). Es Licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Granada. Desde 1984 es profesor de Enseñanza Secundaria. Actualmente es profesor del IES Albayzín. Ha sido secretario general de CCOO de Jaén desde 1993-2000 y desde 2004 es miembro de la Comisión Ejecutiva de CCOO-A, desde donde ha presidido hasta 2103 las Fundaciones de Estudios Sindicales-Archivo Histórico y la de Paz y Solidaridad.Como investigador, ha publicado numerosos artículos de opinión sobre aspectos docentes y sociales. Colaborador habitual del Diario Jaén desde 1994-2000 publicó La firma del viento (2007), una antología de artículos de opinión. Como investigador del movimiento obrero andaluz ha publicado La conquista de la libertad. Historia de las Comisiones Obreras de Andalucía (1962-1977), en 2005; De la clandestinidad a la legalidad (Breve historia de las Comisiones Obreras de Granada), en 2007; sobre las Comisiones Obreras de Jaén desde su origen a la legalización del sindicato (2004); la unidad didáctica El sindicalismo durante el franquismo y la transición en Andalucía; diversas biografías de dirigentes sindicales andaluces como Ramón Sánchez Silva. Al hilo de la historia (2007); Antonio Herrera. Un hombre vital, en 2009; Andrés Jiménez Pérez. El valor de la coherencia, en 2010, entre otros. En 2011 su investigación La dictadura en la dictadura. Detenidos, deportados y torturados en Andalucía durante el Estado de Excepción de 1969, (2011), fue premiada por la Junta de Andalucía como la mejor investigación social de ese año. Posteriormente, ha publicado La “prima Rosario” y Cayetano Ramírez. Luchadores por la libertad en una provincia idílica (2011); sobre el movimiento estudiantil en la UGR, con otros autores, “La cara al viento. Estudiantes por las libertades democráticas en la Universidad de Granada (1965-81); sobre la historia del movimiento obrero granadino, con su investigación La lucha del movimiento obrero en Granada. Paco Portillo y Pepe Cid: dos líderes, dos puentes“, 2012; sobre el Tribunal de Orden Público, La resistencia andaluza ante el Tribunal de Orden Público en Andalucía (1963-1976); Diccionario de la represión sobre las mujeres en Granada (1936-1960) o La resistencia malagueña durante la dictadura franquista (1955-1975). Actualmente, junto a Pedro Sánchez Rodrigo, está confeccionando un diccionario sobre la represión en Granada desde la II República al golpe de estado de 1981.
Pedro Sánchez Rodrigo (Burgos, 1960). Es licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad de Granada, donde cursó la especialidad de Historia Contemporánea. Ha ejercido como profesor de Secundaria de Geografía e Historia desde 1984. Desde hace años colabora con la Fundación de Estudios Sindicales- Archivo Histórico de CC.OO.-A.. Ha participado en la obra colectiva “La cara al viento. Estudiantes por las libertades democráticas en la Universidad de Granada (1965-81)”, publicada por la Editorial El Páramo en el año 2012, y, junto con Alfonso Martínez Foronda, es autor de “La cara al viento. Memoria gráfica del movimiento estudiantil de Granada durante la dictadura y la transición”, obra publicada por la Universidad de Granada, también en 2012. Ha colaborado en el volumen La Resistencia andaluza ante el tribunal de orden público en Andalucía. 1963-76, editado en 2014 por la FES/Archivo Histórico de CC.OO.-A y la Junta de Andalucía, y en otros trabajos colectivos, como De la rebelión al abrazo. La cultura y la memoria histórica entre 1960 y 1978 (Diputación de Granada, 2016) y La Universidad de Granada, cinco siglos de historia. Tiempos, espacios y saberes, coordinado por Cándida Martínez López (III Volúmenes, EUG, Granada, 2023) con el artículo “Antifranquismo en las aulas. El movimiento estudiantil”. También con Alfonso Martínez Foronda ha publicado el libro “Mujeres en Granada por las libertades democráticas. Resistencia y represión (1960-1981)”, publicado en 2016 por la Fundación de Estudios y Cooperación de CC.OO. Actualmente está jubilado y colabora en la elaboración del Diccionario de la Represión en Granada 1931-1981.Si no tuviste la oportunidad de leer la primera parte o quieres volver a repasarla:
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La lucha de las mujeres en Granada: de la Dictadura a la Transición (I)
-
El Movimiento Democrático de Mujeres (MDM) en Granada (II)






















































